
Luego de una dura derrota ante Estudiantes por 2 a 1 que dejó expuesto al mediocampo de Boca, Santiago Ascacíbar se presenta como uno de los nombres que le puede dar soluciones a Claudio Úbeda en ese sector de la cancha de cara al choque ante Newell’s del próximo domingo a las 19.00 en La Bombonera. Aún no se sabe si como titular, ya que llegará con cuatro entrenamientos, pero sí se espera que forme parte de la lista de convocados, sume minutos y poco a poco se vaya metiendo entre los once. Ahora bien, qué le puede aportar el Ruso al centro del campo xeneize.
Más allá de que no es un negado con la pelota en los pies, Ascacíbar no llegó para solucionar los déficits en la creación de juego. Teniendo en cuenta el rol que le dio Eduardo Domínguez en Estudiantes durante los últimos dos años, se espera que el Ruso sea el volante que más pise el área en un hipotético mediocampo con Leandro Paredes y Ander Herrera.
En un panorama ideal, el campeón del mundo con la Selección Argentina sería el encargado de darle una salida clara al equipo, el español el nexo entre el mediocampo y la delantera, y el ex-Estudiantes quien llegue al área por detrás para acompañar al centroatacante de turno, cuyo nombre hoy es una incógnita debido a la plaga de lesiones.

Este rol, que ocupó Tomás Belmonte durante el amistoso frente a Olimpia y en el debut por el Apertura contra Deportivo Riestra, le sienta bien al Ruso, quien mejoró mucho sus números en el área rival en los últimos años. Primero con Enzo Pérez cubriéndole las espaldas y luego con Gabriel Neves, Mikel Amondarain o Ezequiel Piovi, el platense convirtió 18 goles y repartió cinco asistencias desde su regreso al club que lo vio nacer en 2023.
Además, no perdió su capacidad de quite y su percepción defensiva, aspecto en el que se había destacado de joven y le había permitido formar parte de las selecciones juveniles y dar el salto a Europa.
Ahora bien, Úbeda deberá darle una vuelta de tuerca a la gestación de juego. Con Paredes cada vez más acosado por los rivales (algo que se vio en La Plata y en varios de los últimos partidos del 2025), el equipo flaquea en este aspecto y depende de una genialidad de Exequiel Zeballos o alguna pelota parada para abrir los partidos.

Más allá de que Ander Herrera mejora a Boca cada vez que está en cancha, su físico no es una garantía y desde que llegó no completó ningún partido. Para colmo, Alan Velasco y Carlos Palacios, dos que podrían hacerse cargo de la creación, están lesionados.
En resumen, Ascacíbar llega para solucionar uno de los dos grandes déficits del mediocampo de Boca: el gol. En él, Úbeda puede encontrar a este volante con llegada que no encontró en Belmonte, Alarcón y mucho menos en Milton Delgado, que tiene otras características. Sin embargo, a priori no quedaría saldada la otra gran deuda que tiene el Xeneize en ese sector: la gestación de juego. Ese será un problema que Úbeda deberá resolver ¿con lo que tiene? ¿con otro refuerzo? ¿con algún juvenil? El tiempo lo dirá.
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