
Un triunfo que se grita con el alma. River Plate venció 1-0 a Red Bull Bragantino en Brasil y se llevó tres puntos de oro en la Copa Sudamericana 2026. Una victoria sufrida, trabajada y con varios protagonistas que explican el resultado.
El primero, Santiago Beltrán, que fue figura absoluta. El arquero atajó un penal en un momento clave y sumó otras intervenciones decisivas para sostener al equipo en un primer tiempo donde River estuvo lejos de su mejor versión. Fue, sin dudas, el sostén cuando el partido parecía inclinarse para el local.
El otro nombre de la noche fue Lucas Martínez Quarta, protagonista de una montaña rusa emocional. Cometió un penal infantil que pudo haberle costado la expulsión, pero terminó siendo el héroe con el gol agónico que le dio el triunfo al equipo de Eduardo Coudet. Del error a la redención en cuestión de minutos.

El planteo inicial del Chacho no terminó de funcionar. La apuesta por Subiabre y Galván abiertos no logró generar peligro y el equipo se vio obligado a saltar líneas constantemente, perdiendo fluidez y retrocediendo en el campo. Durante gran parte del primer tiempo, el arco rival pareció lejano y las situaciones escasearon.
Sin embargo, River resistió, se mantuvo en partido y golpeó en el momento justo. Con carácter, con jugadores surgidos del club en cancha y con un arquero decisivo, construyó una victoria que puede marcar un antes y un después en su camino en la Copa. Porque en noches así, donde el juego no aparece pero el resultado sí, también se forjan los equipos que quieren pelear cosas importantes.
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