Y es que durante el encuentro se vieron varias imágenes de Wanchope pidiéndole a Mauro que le diera la pelota y descargue con él para seguir la jugada.
Pero no pasó más que eso, tratándose de un episodio habitual en el desarrollo de un partido.

No obstante, varios se agarraron de esto para hablar de un supuesto conflicto entre los jugadores, por eso hoy Ábila salió a aclarar: “Le dije que yo le pivoteaba así él la terminaba más fácil, pero estuvo muy lejos de pelearnos”.

Fin de la historia.
Con Benedetto todavía tocado, Ábila será el responsable de empujar las pelotas que seguramente llegarán desde los pies de Pavón y Zárate para hacer estallar el grito sagrado en la cabina de Leto:
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