Boca y una derrota dolorosa. Por Martín Costa
El Xeneize anoche dejó pasar la gran oportunidad que tenía de clasificar a la próxima Copa Libertadores y de demostrar grandeza como equipo. Le volvió a pasar: en un partido determinante los jugadores no supieron asumir la responsabilidad del compromiso.
Si bien es cierto que en el balance de los 90 minutos Boca tal vez mereció el empate o hasta la victoria (el uruguayo Sosa fue figura) las finales son así: tenés pocas chances y hay que concretarlas.
Lo mismo vale para el rival Rosario Central que golpeó primero y luego supo defender la diferencia. Lo reconoció Guillermo al final del partido. Saber defenderse es mérito y Central lo hizo.
Quedó claro por lo visto ayer que a este equipo del Mellizo cuando le convierten no muestra reacción ni carácter para revertirlo. Para Boca es un nuevo y rotundo fracaso. Hubo otra imagen en la segunda mitad de la mano del amor propio, algo parecido a lo que se vio con Lanús en Mar del Plata. Esa vez alcanzó para llegar a los penales y pasar. Anoche Boca se quedó corto de todo.
Se pierde un objetivo y un anhelo. Desde lo deportivo y lo económico es un masazo. Ni hablar para los hinchas. Es raro ver una Copa Libertadores sin Boca. Es algo que no debería pasar.
A partir de ahora habrá que replantearse un montón de cosas. Guillermo ya piensa en el próximo partido y en seguir trabajando. Tevez seguramente se replanteará cómo seguir el año próximo en el que en La Boca no habrá copas. Duro. Durísimo. Un panorama negro que obligará a muchos a replantearse el rumbo.
Disfruta de acceso ilimitado entre más de 100 juegos de deporte, estrategia, acción y más.
Suscribirme