La Selección bajo la lupa de Senosiain
Si contra Uruguay el balance había dejado más hechos positivos que negativos, el empate en Venezuela revirtió la tendencia. La selección jugó decididamente mal en el primer tiempo y terminó empatando con más empuje que juego; es decir, si llegó al 2-2 fue más por debilidades ajenas que por fortalezas propias.
A favor se pueden enumerar:
–El carácter. No se hundió pese al inesperado segundo gol. Encontró rápido el descuento y desde allí, siempre dejó la sensación de que empataría.
–Pratto, a la altura. En su debut, el delantero del Mineiro cumplió frente a Uruguay; sin Messi, fue el mejor atacante contra Venezuela. Corazón, despliegue y gol.
Hasta allí llega la lista. El resto fueron puntos en contra:
-Débil atrás. Hacía un año que Argentina no sufría tanto en defensa (de aquel 0-2 ante Ecuador en el arranque de las Eliminatorias), la línea que más evolucionó en el ciclo Martino.
-Sin fútbol. En la primera etapa la selección jugó deliberadamente al pelotazo a Pratto. En el segundo apareció más Banega y armó un par de jugadas colectivas; insuficiente.
-No levantan. Varias individualidades siguen bajas: Di María se empecina en la individual y decide mal, Rojo no termina bien sus proyecciones (y encima lo desbordaron) y Lamela sigue sin un jugar un buen partido para la selección.
-Que siempre esté. Argentina ya había jugado varias veces sin Messi (con buenos resultados y hasta algún muy buen rendimiento); ésta fue la peor. Que nunca nos falte.
Ariel Senosiain