Tras los tiros en la previa al clásico
En la madrugada de ayer, dos personas bajaron de una moto y balearon el frente de la casa de la abuela de Maxi Rodríguez. El jugador no se entrenó y lógicamente estuvo muy preocupado por lo vivido en la previa del clásico entre Central y Newell’s.
Hoy volvió a las prácticas y tomó contacto con la prensa. Allí dijo que “antes del clásico pasado le habían pintado las paredes. Lo de esta vez es una locura que se no puede dejar pasar. Igualmente, y pese a que muchos me dicen que me vaya de la ciudad y juegue en otro lado, mi idea es quedarme”.
“Esto me hace más fuerte”, aseguró Maxi. Y cerró diciendo que “me apasiona lo que hago. No me hizo replantear la carrera. Y ojalá que podamos ganar: es lo que todos merecemos”.
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