Si hay un club que entró en problemas en los últimos años es Vélez. El panorama lo muestra con demasiados pibes en el plantel, sin ambiciones deportivas y desde el domingo pasado, con claro malestar en la gente. Todo partió de la idea de reducir el presupuesto de su presidente, Raúl Gámez.
Hoy Gámez fue, por primera vez, muy autocrítico. “En vez de traer jugadores, se fueron. Pensé que podríamos ser competitivos. Fue mi responsabilidad. Estoy en deuda”, reconoció. Y siguió: “El clima es muy complicado, impropio de Vélez. Estoy tranquilo de conciencia, no nos quedó otra que gestionar así por los problemas económicos. Pero si tenemos que cambiar el proyecto, lo cambiaremos”.
Por último se refirió a Miguel Angel Russo, a quien exculpó por la campaña pero no lo ratificó a futuro: “Le armamos un plantel muy joven, no tenía muchas posibilidades. Igual, el balance lo haremos a fin de año”.
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