Por Ariel Senosiain para #FPD
Cuando más se había estirado la brecha económica entre los grandes y los chicos, el fútbol argentino tiene protagonistas principales que nadie anunciaba.
Esta noche Lanús debe sumar frente a Unión para conservar la punta exclusiva en la zona 2. Por ahora la comparte con Estudiantes y el gran batacazo: Atlético Tucumán. En esa zona conviven con Racing, que no termina de ser confiable, y Boca, que necesita resultados ajenos para prenderse.
En la zona 1, River definitivamente perdió chances y el empate de Central abrió nuevas ilusiones. No lo aprovechó Independiente, que sumó mucho en el último mes pero jugó muy poco; sí Godoy Cruz y San Lorenzo.
El equipo mendocino es una de las grandes sorpresas del torneo. Intenta jugar en todas las canchas, lo hace de manera prolija, sin impacientarse pese a una desventaja parcial como la que atravesó en la cancha de Vélez. La dupla de ataque es, hasta el momento, el gran acierto del certamen. Le queda lo difícil: responder en la presión.
San Lorenzo está al acecho. Se activa cuando Belluschi y Cerutti entran en acción, y pierde fácilmente el control. Es un equipo imprevisible, nadie puede aventurar si peleará hasta el final. Hoy puede conformarse con ser uno de los pocos grandes que pelean.