La pasión vuelve a confundirse con la locura. Esta madrugada, dos personas que iban en moto balearon el frente de la casa de la abuela de Maxi Rodríguez, el jugador de Newell´s, en la semana previa del clásico rosarino.
Antes del clásico pasado, habían pintado la misma casa. La abuela es quien crió al futbolista, muy apegado a ella.
La policía trata de identificar a los individuos, aunque por ahora no hay indicios de quién se trata. Eso hace que se acuse a hinchas de Newell´s o de Central, cuando en realidad, el que hace algo así, deja de ser hincha y pasa a ser un delincuente.
Rodríguez fue licenciado y no se entrenó hoy en un equipo que atraviesa un mal momento futbolístico y el domingo, no tendrá a Scocco y Figueroa, ambos lesionados.
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