Por Ariel Senosiain
Ya está decidido: Edgardo Bauza será el técnico de la selección argentina.
Fue quien primero se reunió con quienes dirigen hoy la AFA: no sólo Armando Pérez sino también Fernando Marín, la pata del Gobierno en el día a día. Luego, Pérez se reunió con Miguel Angel Russo y Ramón Díaz, y escuchó o se enteró las negativas de por lo menos otros seis entrenadores. Eso generó que la decisión se mediatizara demasiado.
Con pasado de sólo tres partidos jugando para el seleccionado, el punto de inflexión en la carrera de Bauza como técnico fue la Copa Libertadores que ganó con la Liga de Quito. Con San Lorenzo repitió la gloria.
Ahora San Pablo lo dejará salir con el pago de una cláusula de la que se encargará él mismo.
Afiliado activo al Partido Socialista en su juventud y admirador de Nélson
Mandela, Bauza llega al cargo con 59 años. Su desafío será librarse de la etiqueta de técnico defensivo, a la que el contribuyó con sus declaraciones, y armar un equipo protagonista que pueda rodear a Messi. Todo esto, claro, si es que el 10 decide regresar a la selección, algo que hoy, por lo menos para los partidos del mes próximo, parece muy difícil.