
Rosario Central transita los días previos al debut en la Copa Libertadores y, obviamente, uno de los mayores puntos de interés consiste en que todos los futbolistas estén aptos desde el aspecto físico para sostener la doble competencia que deberán afrontar durante abril y mayo, coincidentemente con el final de la fase clasificatoria del torneo Apertura y los playoff, que consagrarán a un campeón.
Dentro de esas preocupaciones, asoma un nuevo parate para Ángel Di María, quien desde la previa del duelo ante Newell´s viene lidiando con su aductor derecho y, mas allá de su influencia en el clásico y su aparición decisiva ante Banfield, está claro que su rendimiento se ha visto condicionado por la dolencia.
De hecho, de las últimas cuatro presentaciones, estuvo ausente en dos y se perderá el partido programado para el sábado 4 de abril ante Atlético Tucumán en el Gigante de Arroyito por la fecha 13 del certamen. A esto se suma la posibilidad de que no pueda estar en cancha frente a Independiente del Valle el jueves 9, cuando los Canallas debuten oficialmente en la Copa Libertadores.

Dentro de ese contexto, Jorge Almirón ya motró algunas cartas cuando el astro debió salir ante los leprosos o cuando se ausentó ante el Bicho o la Lepra mendocina. Frente a los del Parque Independencia fue sustituído por un Jaminton Campaz, que retornaba tras la lesión, mientras que en La Paternal el dibujo se alteró y varió a un 3-4-3, sin armador de juego definido y con Julián Fernández y el colombiano como socios definidos de Véliz en ataque.
En Mendoza, los Auriazules volvieron a lucir una línea de cuatro defensores, aunque esta vez el paraguayo Enzo Giménez actuó como un extremo mas definido, siendo Pol Fernández el reemplazo posicional de Di María ante la lesión de Julián Fernández y completando el cuadrado de ataque con el Bicho Campaz y Alejo Véliz.
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